Artículos
Amor Confiesa
Ver Todos
¿Cómo puede ese hombre ser el padre de esta hermosa niña? Misterios de la vida que algún día habré de descubrir. Por lo pronto me basta leer en ella mis sentimientos, verme todo cual soy, entrando ella en mí por los oídos con su voz y su delicada figura por los ojos, llenándome de paz y desasociego. Alejandrina. Repito su nombre rápido… luego lentamente, saboreando, deleitándome con cada una de sus letras, A-l-e-j-a-n-d-r-i-n-a una y otra vez,
Leer más

Para hablar de la confianza debemos apuntar distintos elementos ya que apunta hacia diversas circunstancias o situaciones: se le maneja como esperanza en alguien o algo; familiaridad en el trato; confiar en las facultades propias; estar en o ser de confianza, etc.
Leer más
Luego se me viene a la memoria esa mujer de la cual me enamore desde el primer día que la conocí. ¡Mi maestra Alejandrina!, cómo voy a dejarla huérfana de mi amor. Recuerdo muy bien aquel día miércoles, llegó con su padre, se pararon frente a nosotros, el se presentó y luego ella. El maestro anterior no estaría más con nosotros, se iba a atender otra escuela a un rancho alejado.
Leer másOtros Sitios
Ver Todos
El Sacerdote: ¿Puede ser dudosa?
El Moribundo: Dila, pues, egoísta.
El Sacerdote: No, sería amarte tanto como a mí si te aconsejara lo que yo creo.
El Moribundo: Y es querernos muy poco el escuchar semejantes errores.

El Sacerdote: Llegado el instante fatal en que el velo de la ilusión sólo se desgarra para dejar al hombre reducido al cuadro cruel de sus errores y sus vicios, ¿no te arrepientes, hijo mío, de los múltiples desordenes a los que te condujo la humana debilidad y fragilidad?
El Moribundo: Sí, amigo mío, me arrepiento.
Leer más
Permitidme hoy que deje volar mi faceta más filosófica y callejee durante el breve tiempo que dura este post por los intrincados caminos del “deber ser”. Un acto de rebeldía contra “lo que las cosas son”, consustancial a mi persona, a la vez que amainado por los palos que da la vida y la floja consideración que tiene el discurso idealista hoy en día.
Leer más
Tus Publicaciones
-
Mudando
Creado por vetus homo
Sopla viento helado, el polvo se aprieta entumecido. Una lágrima se asoma vacilante a presenciar el frío espectáculo, inesperadamente rueda, se precipita... -
¿Quién es?
Creado por vetus homo
Un hombre oyó en su niñez una voz que decía: “¡Vive, vive!”; en su juventud volvió a oír la misma voz: “¡vive,... -
Se fue el tiempo
Creado por vetus homo
Seis años de buscar misterios, niña jugando a ser mujer, de risa contenida y bulliciosa. Niña que se enoja antes de perder y gana antes de jugar. Niña... -
Boceto
Creado por vetus homo
En esa noche oscura, escalaré el paredón interpuesto entre tus labios y mis ojos, me fugaré de mi sueño al tuyo y descubriré el bello esbozo... -
El caracol del tiempo
Creado por vetus homo
Libro empolvado, abandonado, muriendo entre sus secretos; mientras está cerrado, los personajes fastidiados se visitan de una página a otra para olvidarse del...
- 1
- 2
- 3
Especiales
-
La magia de las palabras I-III
Si nos parásemos a ver al hombre... -
El hombre anhelante
El misterio del saber -
Enamorarse, puerta para el amor
¿Y despues qué? -
Tantos y tan solos
Impera la tontería -
Me casé, ¡Ya la hice! I-IV
¡Uf!, ¡¡Al fin!! -
A ser padre nadie nos enseña I-V
¡Vaya tarea! -
La confusión en mi vida
Sólo yo puedo aclararla -
Este vivir envidiando I-II
Gozar lo que se tiene -
Fijar prioridades
Es necesario hacer un essfuerzo -
Rebeldía con causa
Surge de nuestro interior -
La magia de las palabras I-III
Si nos parásemos a ver al hombre... -
El hombre anhelante
El misterio del saber
Presentaciones
|
|
|
Nuestros Libros
Ver Todos|
El Asidero
Este es el relato de una mujer cuya percepción interior guarda aversión a perderse sin remedio en el negro manto del olvido. Conscientemente se justifica arguyendo ser su memoria el único sostén de toda aquella gente que supo dejar una huella en su vida |












